Hay personajes que no solo dejan huella en una trayectoria, sino que también terminan convirtiéndose en un proceso casi terapéutico para quienes los interpretan. Ese es el caso de Lía, papel que interpreta Rossana Nájera en la exitosa telenovela Hermanas, un amor compartido, y que la actriz mexicana describe como uno de los más desafiantes y a la vez más liberadores de su carrera.

«Para mí es terapéutico [ver escenas de Lía] porque no te puedo explicar la vergüenza y la pena que me da verme hacer eso», confiesa entre risas refiriéndose a la escena en la que su personaje baila de manera sensual a Silverio, interpretado por Guillermo García Cantú. «Como trabajo de terapia, cuando vi que lo sacaron en Televisa lo reposteé, y es algo que yo no hubiera subido a mis redes porque me da pena y dije: ‘Lo tienes que hacer, deja que te deje de dar pena’».

Mujer posando con un mono amarillo de tirantes, con una mano en la barbilla y la otra en la cadera, en un fondo blanco.
Rossana Nájera es Lía en Hermanas, un amor compartido (Foto: TelevisaUnivision)

En ese viaje entre la incomodidad y el disfrute del personaje, Nájera reconoce que hubo momentos especialmente complejos durante el rodaje en los que Lía la llevó a terrenos emocionales muy exigentes. Uno de ellos fue la escena en la que su personaje cruza un límite importante con su hija y le termina cortando su cabello, una grabación que la actriz vivió con gran tensión.

«Tú no sabes el pánico que yo tenía que lo que le habían puesto a ella para podérselo cortar que yo en la escena me emocionara y fuera a cortarle su pelito, me muero; entonces sí tenía muchos nervios. Además era una toma, no había otra, nos tenía que quedar a la primera, y creo que quedó como tenía que ser, pero sí estaba yo nerviosa porque además fueron de las primeras escenas que hicimos en toda la grabación», se sincera.

La actriz admite que todas las escenas en las que su personaje maltrata a su hija le resultaron muy difíciles de grabar.

«Tanto me costó que hubo momentos en que hablaba con los directores y era como: ‘Oigan, pero no puede ser, o sea, me parece superfuerte’. Hay una escena en específico que para mí yo creo que fue la escena que más me costó trabajo hacer y que lo hablé hasta con producción porque tenía que ver con el tema de decirle a la niña que no comiera porque si comía mucho y engordaba sus papás no la iban a querer. Para mí ese texto era brutal y fue como de: ‘Es que no podemos decir esto, no podemos poner en la novela algo por lo que estamos luchando’. Pero, claro, cuando hablo con producción y me dicen: ‘Es que justamente lo que queremos hacer es que se vea que esto es totalmente incorrecto, que la gente vea que esto no tiene que hacerse’. Pero sí, a mí que me cuesta tanto trabajo como hablar del cuerpo y que me parece que es muy delicado y más con los niños, me costó muchísimo trabajo. Lo intenté hacer de la forma más amorosa posible, pero es que no hay una forma muy amorosa para decir algo así», comparte.

Hermanas, un amor compartido se transmite a las 8:30 de la noche por Las Estrellas.

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