Almudena López, quien protagoniza la nueva portada digital de ‘Entretelenovelas Magazine’, se ha convertido gracias a su trabajo en el melodrama Regalo de amor en una de las actrices infantiles más prometedoras de su generación. Hablamos con su padre, Eduardo López, quien nos cuenta cómo llegó Almudena a esta telenovela y cómo eran sus jornadas de trabajo, entre otras cosas.
¿Cómo llega Almudena a Regalo de amor?
Vimos el casting publicado en redes sociales, posteriormente se mandaron las fotos y días después nos contactaron para ir al casting, que se realizó en las instalaciones del CEA [Centro de Educación Artística de Televisa], donde había aproximadamente 50 niñas. Fueron aproximadamente dos meses de filtros (12 filtros) y finalmente la producción nos contactó para confirmarnos que Almudena había sido la seleccionada para interpretar a Valentina.
Las jornadas de grabación de una telenovela son muy pesadas, ¿cómo lo vivió Almudena?
A pesar de que las jornadas de trabajo en una telenovela son pesadas, Almudena se la pasó muy feliz, jugando cuando tenía que jugar y con disciplina cuando tenía que grabar. La producción y los actores jugaban mucho con ella ya que era la única niña en el set, eso lo hacía más ameno para ella.

Valentina es un personaje muy demandante a nivel emocional, una niña que sufre maltrato, ¿cómo se manejó ese tema con ella y cómo se preparó para ello?
Almudena desde el día uno en las lecturas y en los talleres entendió perfectamente que actuar es jugar y que todo es ficción. Cuando había escenas fuertes con Valentina Buzzurro jugaban ‘Choco-lala’ antes y después de la escena y terminaban con un abrazo.
¿El tema de la escuela fue fácil compaginarlo con las grabaciones de la telenovela?
La escuela nos apoyó en todo momento brindándonos un drive con las tareas y actividades del día a día para que nosotros lo realizáramos cuando no estaba en escena y así poder entregar su tareas en tiempo y forma.
Sabemos que hay reglas y cuidados específicos cuando se trabaja con niños en las producciones…
Efectivamente, Almudena siempre estuvo acompañada de su mamá o papá y la producción, independiente de que las jornadas de grabación eran largas, siempre cuidó sus tiempos de descanso, su alimentación y sus tiempos de juego.




