El final de Corazón de oro dejó varios momentos cargados de emoción, pero uno de los más significativos tuvo como protagonista a Gala Montes. Como parte de la realidad que construía en su mente debido a su trastorno psicológico, su personaje, Catalina, tuvo una última conversación con su abuelo Don Antonio y su padre Eugenio en una emotiva escena en la que ambos se despiden de ella.
Lo que casi nadie sabe es que esa escena fue improvisada.
Así lo reveló la joven actriz mexicana desde su cuenta de Instagram.
«Esa escena fue improvisada», informó a sus más de cuatro millones de seguidores.
Un detalle que por en valor, una vez más, el talento, la entrega y la profesionalidad de Gala y que resalta su gran capacidad interpretativa.




