Lo primero que pensó Scarlet Gruber cuando Kiara llegó a su vida fue que se iba a divertir «muchísimo» con sus travesuras. Y así fue. La actriz venezolana suma un nuevo éxito a su carrera como villana de la telenovela Doménica Montero, historia que se mantiene desde su estreno en el primer lugar de audiencia en México. «Kiara para mí fue un regalo. Me encantan este tipo de villanas porque al final para mí no lo son, yo creo que ella es un personaje más dentro de esta historia, pero un personaje que le da vida y le da un poco de sazón y picardía y logra que la gente sienta cosas, que al final ese es mi objetivo número 1: hacer sentir», comparte.

Scarlet, ¿cómo has sentido la respuesta del público hacia Kiara?
Increíble. La respuesta ha sido de odio y de amor, entonces me encanta porque las dos son positivas para mí. Las personas que odian al personaje significa que Kiara está logrando su cometido y las personas que la aman creo que se han identificado con esa diversión y esa espontaneidad de Kiara que hace que no la puedas odiar totalmente. Kiara también es sensible, la puedes ver vulnerable en ciertos momentos, es un ser humano que está viviendo unas experiencias y actuando a través de su conciencia. Es una mujer que sufrió mucho durante su infancia, que se sintió muy desplazada, poco querida, poco reconocida y por eso estas ganas de poder sobresalir y de ser el centro de atención, de que la vean, de que que la quieran y de que la amen. No lo hace de la mejor manera (ríe), estamos de acuerdo, pero a veces lo logra.
Si tuvieras que situar a Kiara en función de lo divertido que ha sido para ti interpretarla respecto a tus otras villanas, ¿en qué lugar la pondrías?
Yo creo que está empatada con Julieta Lugo [de Si nos dejan], si no un poquito más. A Julieta también la disfruté muchísimo, claro que es una villana muy diferente. Kiara tiene un toque de inocencia, es como más infantil, es un poco más traviesa, y Julieta era una mujer más madura y más sensual y maquinaba las cosas. Creo que son villanas muy distintas, pero a las dos las disfruté muchísimo. No sabría decirte cuál está en número 1, pero están muy cerquita las dos.

Las villanas divierten, pero también dejan enseñanzas. Comentabas que uno de los regalos que te dejó Kiara es el sentirte segura en tu propia piel con lo que eres sin miedo al qué dirán o qué es lo que los demás van a opinar…
Yo conecté muy rápido con Kiara porque siento que es una mujer muy espontánea sin miedo a lo que la gente perciba de ella, ella es quien es y no le importa la opinión de los demás, y eso me pareció superdivertido y conecté con esa parte. Su manera de ser creo que me divirtió mucho desde que la leí y me emocionó, yo sabía que la iba a pasar bien. Y creo que con eso justo está conectando el público: con esas travesuras que le hace a su prima, con esa manipulación, con las mentiras y con sus miradas que a veces son ocultas a los otros personajes, pero son miradas cómplices con el público: el público se da cuenta de lo que está haciendo más los otros personajes no, y eso también está muy divertido. Ella está enfocada en lo que quiere lograr, lo que quiere que la gente perciba de ella, más no está enganchada en eso, y yo creo que eso es lo que me llevo de esta gran villana: su fuerza, esa espontaneidad y esa seguridad.
Dar vida a un personaje como Kiara es un regalo para cualquier actriz, ¿no?
Lo es, para mí lo fue. Me encantan este tipo de villanas porque al final para mí no lo son. Yo creo que ella es un personaje más dentro de esta historia, pero un personaje que le da vida y le da un poco de sazón y picardía y logra que la gente sienta cosas, que al final ese es mi objetivo número 1: hacer sentir. Me encanta que el público se sienta molesto, se sienta indignado, se sienta entretenido, eso a mí me da mucho placer. Es un personaje que adoro y que está dentro de mis consentidas definitivamente.

¿Sueles ver tu trabajo en pantalla?
No (ríe), no soy de las que veo… Veo el primer capítulo, veo claro que todo lo que suben en las redes, me emociona mucho lo que veo porque está muy bien hecho y siento que el elenco está espectacular… Antes veía mucho y me criticaba constructivamente, pero ya mejor hago mi trabajo y lo de dejo ahí (ríe). Prefiero.
Si tuvieras que elegir un momento detrás de cámaras que reflejara a la perfección cómo era tu relación con Angelique Boyer en el set como compañeras, ¿cuál sería y por qué?
Yo creo que las dos nos cuidábamos muchísimo. Ella siempre estaba al pendiente de que si estaba despelucada, si se me veían las ojeras… Eso me pareció superlindo. Es una actriz sumamente generosa, es una actriz que no tiene ego, que comparte desde su corazón. Me encanta su sencillez, me encanta que siempre esté al pendiente de los demás y de que el proyecto y el elenco también se sienta feliz y bienvenido. No hay un momento en particular, yo creo que las dos nos cuidábamos muchísimo y eso es lo que me llevo de ella. Y la quiero muchísimo. Siempre había querido trabajar con ella también. Yo creo que las dos deseábamos este momento y lo aprovechamos y vivimos todas esas experiencias con muchísimo amor, respeto y generosidad.

Además de Angelique, ¿qué otras amistades de dejó Doménica Montero?
Muchísimas amistades. Todo el elenco nos llevamos muy bien. Con Brandon hice una amistad muy bonita, con Marcus obviamente ya la tenía entonces nada más se hizo más fuerte, con Dany Cordero, que es Silvi, nos llevamos increíblemente bien, justo nos estamos poniendo de acuerdo para hacer ejercicio la semana que viene, para ponernos al día con el chisme. Uno hace amistades bien bonitas y conexiones que perduran. Y no siempre pasa eso. Realmente a veces se terminan las telenovelas y hasta ahí llegó la amistad, y creo que con este elenco no es el caso, nos llevamos muy bien todos.




