A principios de febrero se estrena en México Hermanas, un amor compartido, la nueva telenovela de TelevisaUnivision que produce Silvia Cano con las actuaciones protagónicas de Danna García y Adriana Louvier.
El melodrama tiene como eje central la confrontación de dos hermanas, Rebeca (García) y Mónica (Louvier), por el amor de su hija.
Sinopsis de Hermanas, un amor compartido
La unión y el apoyo incondicional que las hermanas Rebeca (Danna García) y Mónica (Adriana Louvier) lograron construir desde niñas, a pesar de tener temperamentos completamente opuestos, colapsa al enfrentarse por el amor de Aura (Michelle Pellicer), hija biológica de Rebeca, quien está dispuesta a recuperarla después de haber renunciado años atrás a ella, cediéndole la maternidad a Mónica para esconderla de su abuelo paterno, Silverio (Guillermo García Cantú), salvarle la vida y evitarle una infancia llena de sufrimiento al lado de una madre convicta.
Mónica renuncia entonces a su matrimonio y entrega su juventud para hacerse cargo de Aura, convirtiéndose en su madre y ocultándole la verdad sobre su origen.
A salir de prisión, Rebeca, ya de 37 años, está dispuesta a recuperar a su hija e inicia una dolorosa lucha con Mónica, quien la protegerá a toda costa, aunque esto implique una guerra por un amor compartido con su propia hermana.
Años atrás
Rebeca y Mónica crecieron con la terrible culpa de haber provocado la discapacidad de Delfino (Juan Carlos Barreto), su padre, quien sufrió un brutal atropellamiento al rescatarlas de un camión fuera de control. Javier, el hermano mayor, se vio obligado a apoyar a la familia económicamente siendo todavía un niño. Rosario (Luz María Jerez), madre y esposa abnegada, atiende a Delfino cumpliendo su promesa de ser devota a él hasta la muerte.
Para sortear las dificultades familiares, Rebeca y Mónica se convierten en mujeres resilientes con una capacidad de lucha envidiable. Impulsadas por Rosario a ser independientes y evitar que padezcan una carga igual a la que ella ha tolerado, logran estudiar una carrera universitaria.
A Mónica le apasiona el Diseño gráfico, vive apegada a las normas y tiene un novio formal, Fausto, con quien planea casarse; mientras que Rebeca, por rebeldía y deseos de superarse, consigue una beca y convence a sus padres de dejarla estudiar Alta cocina en Puebla. Es ahí en donde conoce a Alonso (Osvaldo Benavides) y en una noche de fiesta se acuesta con él y queda embarazada.
Rebeca decide no contarle nada a su familia y resolver las cosas por sí misma; no tiene cara para enfrentarlos después de haberles pedido que confiaran en ella.
Rebeca busca a Alonso para informarle del embarazo, pero Silverio, el padre de este, no se lo permite y, al conocer su estado, la obliga a ir con un ginecólogo amigo suyo a abortar. Ella, sin embargo, logra convencer al médico de que no le haga el procedimiento y que le hagan creer a Silverio que ya no está embarazada, y huye aterrada para defender su vida y la de su bebé. Mientras intenta escapar de una persecución de Silverio, Rebeca atropella a la nana de Alonso, y Silverio corrompe a las autoridades para que quede detenida y se la lleven directamente al reclusorio.
A Mónica se le cae el mundo al enterarse del arresto de su hermana y de que está embarazada. Con el apoyo de Rosario, convence a Delfino de intentar sacarla, pero al llegar se enteran de que hay agravantes y el juicio se llevará a cabo en el reclusorio.
Delfino le dice a Rebeca que para él está muerta. Javier se entera de lo sucedido por Dolores (Margarita Magaña), su esposa, y jura que va a ayudar a su hermana, pero no lo logra porque muere en un accidente de trabajo dejando a Dolores embarazada, quien se victimiza y se queda a vivir en casa de sus suegros a costa suya.
Para Rebeca la muerte de su hermano es devastadora, en ese momento ya tiene cuatro meses de embarazo y empieza a entrar en una profunda depresión.




