En octubre del año pasado, unos días después de la exitosa presentación a medios de comunicación que tuvo Papás por conveniencia previo a su gran estreno en México, Ariadne Díaz recibió una llamada de la productora ejecutiva de la telenovela, Rosy Ocampo. «Me dice: ‘Alguna vez tú mencionaste de una segunda parte creo que jugando». Le dije: ‘Jugando y no’. Recuerdo que fue un día que estábamos grabando videos musicales, a mí me gusta mucho cantar y aparte esos días de grabación la paso muy bien, es como ser niña chiquita y jugar. Y me dijo: ‘Me quedé con eso en la cabeza y la verdad es que ahora viendo la respuesta de prensa que hemos tenido creo que sí vale la pena tocar base con los ejecutivos a ver si nos permiten hacer una segunda parte. ¿Tú estarías? ¿Te gustaría?’, rememora Ariadne. Su respuesta no se hizo esperar. «Le dije: ‘Sí, claro, por supuesto’. Todavía no habíamos estrenado, todavía no pasaban muchas cosas que, creo yo, que de repente tienen que pasar para que alguien decida hacer una segunda parte, pero con la experiencia que ella tiene por supuesto vio que si tanta gente de los medios se había interesado era porque realmente esto podía funcionar. Y así fue».

Papás por siempre, la continuación de la exitosa telenovela, comenzó a grabarse en mayo de este año, tan solo unos meses después de la emisión del final de Papás por conveniencia, con un salto en el tiempo de 5 años respecto al desenlace de la primera parte. «Van a poder ver cuál fue la continuación de todos estos personajes con los que se encariñaron, con los que sufrieron ustedes como espectadores, ver por dónde van sus vidas, qué pasó con cada uno de ellos, cómo han evolucionado y en qué nuevos conflictos o sueños están», cuenta Ariadne.
«Obviamente se suman personajes nuevos que son muy interesantes. Cada uno de ellos ha venido a traer matices bien divertidos y bien importantes a esta historia», añade.

Nuevos personajes
Este es el caso de Gisela, interpretada por Erika Buenfil. «Yo soy la mamá de Aidé (Ariadne) y vengo con la intención de reconciliar un distanciamiento de muchos años, pero cuando llego veo que la casa está de cabeza. Este personaje quiere corregir cosas a su manera y entonces ahí viene una fricción y un problema de generaciones también, de formas de pensar a través del tiempo. Comete errores evidentemente, pero es muy francota y muy divertida», adelanta.

Quien no será ni franca ni divertida es Melina, personaje al que da vida Altair Jarabo. «No se dejen engañar», avisa la actriz mexicana respecto a la imagen que ha salido en el avance de la telenovela de su personaje en un hospital. «Esas villanas son las peores, en la vida real también, las que ‘ay, muy debiluchas y muy pobrecitas’. Ese es un poquito el caso de Melina, que se va transformando en su verdadero ser. Muy paulatinamente va saliendo su verdadera naturaleza, que es naturalmente hacerles muchas travesuras a quien se deje, que son todos. No me concentro en el triángulo amoroso, sino a todos les hago una maldad tarde o temprano».
Erika ya había compartido set de grabación con Ariadne años atrás en la telenovela La doble vida de Estela Carrillo. «Allá era su suegra y ahora soy su madre. Me divierte mucho trabajar con Ari. La adoro. Es una gran compañera. Me alegra mucho siempre estar con gente que quiero y en especial con ella porque aparte platicamos mucho, compartimos cosas, además de actuar».
Altair también había trabajado ya con Ariadne. «Empezamos nuestra carrera más o menos al mismo tiempo, trabajamos un par de veces juntas y después ya nunca jamás». Hasta ahora.
«Somos un gran elenco, pero además somos un equipo de gente que sí se quiere, que sí tenemos esta cosa de puedes contar conmigo, aquí estamos los unos para los otros, y la pasamos muy bien», subraya Ariadne sobre el buen ambiente de trabajo que se respira en las grabaciones.

Entre bromas, Erika reconoce que no vio en su momento Papás por conveniencia. «Lo que me sé es lo que me han contado aquí. La verdad no la vi. Yo cuando estoy en mi vida real ojeo lo que está pasando y veo capítulos sueltos, pero evidentemente entendía de qué es la telenovela».
Lejos de perjudicarla el hecho de no haberla visto, sucedió todo lo contrario. «Me salen más naturales y más frescas porque ella [refiriéndose a Aidé] me va contando y tenemos un reencuentro de cómo va pasando y el personaje se va sorprendiendo y yo como Erika también».
¿Y Altair? «Igualito que Erika. Voy monitoreando qué hacen mis productores favoritos, mis amigos, qué va teniendo éxito. Sobre todo cuando tuve la primera conversación con la señora Rosy Ocampo y se abrió la posibilidad dije ‘a ver de qué va’ y dije ‘esto es un exitazo, está superbién hecho, está pura belleza con la que no había coincidido hace mucho tiempo’ y dije ‘voy a caer en blandito, puro equipazo triple A’. De aquí soy».
El ‘felices para siempre’ no existe
Desde el punto de vista como televidente, Ariadne reconoce que ha sido muy «chistoso» para ella enfrentarse a esta segunda parte y darse cuenta de que todas aquellas protagonistas que veía de niña en las telenovelas «no solo no fueron felices para siempre, sino que la vida se les complicó muchísimo». «Hay terceros en discordia, hay gente que viene a complicarles la vida, los hijos crecen y crecen los problemas entonces porque ya son adultos. Como espectadora dije: ‘Guau, cuántas de mis heroínas no fueron felices para siempre y quién sabe qué anden viviendo en la ficción hoy. Cuántos malososos ya habrán salido de la cárcel y están haciendo sufrir’. Eso a mí me dejó volando la cabeza porque, si bien es una ficción, sí te da para pensar muchas cosas».
Este descubrimiento como espectadora se transformó en un desafío como actriz: volver a un personaje con un salto en el tiempo de 5 años. «Lo platicábamos Ron y yo. Me decía: ‘Qué chistoso, ha pasado todo este tiempo pero es como si no hubiera pasado el tiempo’. Finalmente no estamos en el mimo set, es un set distinto porque han pasado cosas, pero estamos los mismos personajes, las mismas dinámicas de algunos de nosotros, entonces sí es como si el tiempo en medio se hubiera congelado y aquí estamos nuevamente. Fue algo muy surrealista».

Cita imperdible
En Papás por siempre, la vida de los personajes continúa entre enredos, emociones y situaciones con las que muchos televidentes van a poder sentirse identificados. «La van a pasar muy bien. Son tantos personajes de todas las edades que por ahí con alguno se pueden identificar. Es como meterte a la casa de una familia y vivir la experiencia de estar adentro con ellos», resalta Erika. «Totalmente», confirma Altair. «Seguramente habrá algún personaje con el que el público pueda decir: ‘Yo tengo un problema similar’, ‘quisiera poder resolver así’».
Ariadne espera que esta segunda parte sea también del agrado del público. «Dios quiera que le vaya igual o mucho mejor que a la primera».
¿Cuándo y dónde verla?
La continuación de Papás por conveniencia ya está disponible en ViX Estados Unidos, mientras que en Univision se transmitirá a partir del 21 de octubre. En México, en cambio, su estreno está programado para el 13 de octubre a las 8:30 de la noche por Las Estrellas.
¿Te la vas a perder?




