La telenovela El renacer de Luna llega a su fin y el balance que hace Marlene Favela de su participación en esta historia no puede ser más positivo.
«Esta es mi novela número 29 y solo he hecho 5 novelas como villana, las demás han sido como buenas, pero al público le ha gustado esta parte de las villanías y yo lo disfruto mucho», expresa la actriz mexicana, quien considera que los escritores hicieron «un trabajo maravilloso» con su personaje, Dalila. «Ella es como la línea conductora que desata todos los desastres de todas las historias de la novela y eso es muy rico para mí como actriz», destaca.
La inolvidable heroína de exitosas melodramas como Gata salvaje y Contra viento y marea está muy agradecida con la respuesta que ha tenido el público hacia su trabajo.
«El público ha sido tremendamente generoso siempre con mi trabajo, cosa que agradezco profundamente en el alma. No tengo ni cómo pagárselos, porque de repente leo comentarios: ‘La odio pero la amo’, ‘mátalos a todos’, ‘acaba con este’… Es esta pasión que siente el público del melodrama por los personajes con los que se identifica y creo siempre que contamos historias en el melodrama siempre el bien tiene que tener triunfar, entonces también creo que es como un mensaje muy positivo de: ¡no hagas esto porque aguas!», comparte.

Como suele hacer cada vez que da vida a una villana, Favela procuró no juzgar a Dalila por sus acciones, sino comprender las razones que la llevaban a actuar de esa manera.
«Siempre que yo acepto un personaje tengo que saber de dónde viene y creo que Dalila ha sido una mujer tremendamente castigada por la vida de alguna manera. Fue una niña rechazada desde que nació por su madre, por su padre, por su familia. Es una mujer que de repente va creciendo y se va dando cuenta que este mundo le pertenece a los hombres, entonces ha sido su lucha constante por tener un estatus social, un estatus económico, encontrar el amor, no pudo ser madre… La vida la ha castigado de muchas maneras y esta mujer ha reaccionado de esta forma, tal vez equivocada. Yo he aprendido a amarla, para poderle dar vida aprendí a meterme en su piel y a sentir lo que ella sentía y por qué esta ambición y por qué estas ganas de controlarlo todo», explica. «Yo estoy muy agradecida de haber podido interpretarla porque no es fácil de repente que lleguen villanos tan deliciosos como ella».
