Mientras estudiaba actuación en Buenos Aires, y por recomendación de los primos de un amigo, Juan Martín Jáuregui decidió viajar a México para probar suerte como actor. Lo hizo sin demasiadas expectativas, más como una oportunidad de explorar nuevos horizontes que como una decisión definitivamente sobre su futuro. Lo que en un inicio parecía algo temporal terminó siendo el punto de partida de una carrera que hoy suma más de dos décadas en la television mexicana. Actualmente, el actor argentino vive uno de los momentos más dulces a nivel profesional con su protagónico en la exitosa telenovela Hermanas, un amor compartido, donde interpreta a Camilo, un personaje complejo y lleno de matices que le ha permitido seguir explorando nuevas facetas interpretativas y conectar de una forma muy especial con el público.

Foto: Juan Bautizta @juanbautizta/ Look: Manuel Delgado @manueldelgado.moda/ Agencia: EmiRec @emirecmx/ PR: Yanko Bribiesca @yanko_bribiesca

Juan Martín, ¿qué sientes al ver hoy a Camilo en pantalla?

Soy un actor que soy muy duro conmigo mismo. La verdad es que hay muchas cosas que no me gustan, que de repente me critico y digo: ‘¿Por qué tomé esa decisión?, ¿Por qué lo hice así?, ¿Por qué encaré este momento de esta manera?’. Pero hay otros que me gustan, entonces ahí me relajo. Es como una especie de balanza, de repente veo algo que no me gusta y necesito ver algo que me gusta un poquito para que el autoestima un poco se equilibre y no quedarme ahí un poco deprimido. Me hace un poco de ruido el peinado que me puso [la productora] Silvia [Cano], pero me acostumbré después de tanto verme. A principio me costó mucho, pero hoy ya lo acepto, lo tomo con cariño y se lo agradezco porque fue un cambio drástico que creo que era importante para mi carrera.

Cuando te viste por primera vez con ese look, ¿cómo fue para ti?

Fue difícil. De las primeras cosas que me dijo Silvia en cuanto me llamó y me ofreció este personaje fue: ‘Quiero que sepas que vamos a hacer un cambio drástico de look, vamos a ver qué hacemos’. No estaba definido en ese momento. Buscamos muchas posibilidades y al final se llegó a este resultado y como Silvia ha sido tan generosa conmigo lo acepté. Al principio me costó, como a toda la gente. Toda la gente es del mismo comentario de: ‘Qué onda con tu look‘. Pero ya después se acostumbran, ya lo ven más a Camilo que a Juan Martín y creo que era importante hacer un cambio porque venía con un look muy parecido. A mí me gusta mucho usar el pelo largo y a fin de cuentas cuando hacía un proyecto a los productores les gustaba el pelo y siempre me dejaban con el pelo largo, entonces dijo: ‘No, hay que romper con eso y vamos con algo diferente’. Y lo logró, así que contento.

Juan Martín Jáuregui (Foto: Juan Bautizta @juanbautizta/ Look: Manuel Delgado @manueldelgado.moda/ Agencia: EmiRec @emirecmx/ PR: Yanko Bribiesca @yanko_bribiesca)

Después de tantos años interpretando personajes antagónicos, ¿qué se siente ahora recibir tanto cariño del público?

Es bonito. Es muy lindo recibir el cariño del público todos los días con lo que sale en la tira la noche anterior. En el caso de Camilo sí la verdad es que no hay excepción, siempre son buenos porque es un hombre que no se equivoca, salvo ciertos errorcitos que tiene por ahí, pero en general es casi inmaculado, entonces los comentarios son muy buenos. Se siente bonito después de recibir muchas quejas de los antagónicos, que eso también está padre porque es lo que esperas, que la gente no te quiera, pero en el caso de Camilo la verdad es que es un regalo. Se siente bonito ver el cariño de la gente todos los días.

¿De qué forma construiste a este personaje tan complejo para darle verdad?

Fue un proceso muy interesante porque es un personaje que tiene dos lados muy marcados, por un lado, el lado del empresario gastronómico que le encanta que la gente viva lindas experiencias, pero por otro lado tiene un lado más oscuro, que es el tema del prestamista, que viene más del lado de la historia de su padre. Camilo es un personaje que vivió con un padre muy oscuro y muy complicado los primeros 15 años de su vida, pero por otro lado tuvo la parte luminosa, que es la de su tía. Entonces, junto con Silvia y con dirección, tratamos de rescatar estos dos mundos, pero que a la hora de que transcurriera la historia la gente de repente no supiera en qué tesitura íbamos a encasillar al personaje. De repente, hasta el día de hoy hay gente que piensa que este personaje se va a dar vuelta y va a terminar siendo un villanazo, como que siguen dudando todavía, y eso está padre porque era un poco la idea de manejar este personaje entre estas dos tesituras. Entonces, trabajamos con cosas un tanto oscuras, que son muy pocos momentos en la historia donde podemos ver ese lado del personaje. Creo que había que cuidarlos muy bien para que queden como en la retina y en la mente de la gente, porque después en el resto de la historia, sobre todo te diría que el 95 por ciento de la historia, siempre es un personaje que está ayudando, que está apoyando, que está tratando de hacer las cosas bien. Creo que enfocarnos en esos momentos donde se tiene que meter con gente más complicada, con temas más delicados, creo que tenían que estar bien trabajados para que pudieran subsistir a lo largo de la historia.

Juan Martín Jáuregui (Foto: Juan Bautizta @juanbautizta/ Look: Manuel Delgado @manueldelgado.moda/ Agencia: EmiRec @emirecmx/ PR: Yanko Bribiesca @yanko_bribiesca)

La química con Danna García ha gustado mucho, ¿qué es lo que más destacarías de su relación de trabajo?

Lo más bonito que creo que pudimos lograr fue la comunicación de estar como en sintonía. De repente a veces no es fácil entre los actores la comunicación fluida. En el caso nuestro era importante para la historia que se tenía que contar que estos personajes tuvieran una conexión muy particular. Que fuera del set hubiera esa fluidez y esa comunicación para abordar ciertos momentos, para proponer algo que tal vez no estaba en el texto y que el otro estuviera abierto a poder recibirlo, a platicarlo y a poder llegar a un acuerdo. Creo que en ese sentido tuvimos una gran comunicación y eso fue fundamental para el entendimiento de la pareja de la ficción y que se pudiera lograr lo que se logró.

¿Cómo recuerdas esa primera vez en el set con Danna?

Siempre los primeros días de grabación son de repente donde más ansiedad, más tensión puede haber, porque no sabes a fin de cuentas cómo van a fluir las cosas. En nuestro caso tuvimos la suerte de trabajar unas semanas antes con todo el equipo de dirección, con los dos directores, entonces pudimos hacer ciertos ejercicios para poder empezar a ablandar esta relación, que no se sienta de repente muy fría de entrada y que se empiece a calentar a medida que arrancamos a grabar, sino arrancar a grabar ya con algo de back. Creo que eso fue fundamental para que arranquemos con el pie derecho.

¿Qué le agradeces hoy a Camilo después de todo lo que ha venido a traer a tu vida?

Le agradecería el aprendizaje que me dejó, esta paciencia que tiene el personaje, este ímpetu y esta fuerza que tiene por defender, por proteger, por querer a los suyos, a los que tiene cerca y no perder de vista nunca eso. Es un personaje con un pragmatismo que es admirable y que de repente Juan Martín no tiene. Este tipo de comportamientos con las personas que tiene cerca siento que es muy bonito, que es motivo de admirar de alguien. Esas serían las principales virtudes que le agradecería. Siempre los finales son difíciles porque uno se despide de cierta manera de ese personaje, de esa persona con esas circunstancias tan particulares y siempre es muy nostálgico, siempre da tristeza. Los últimos días de grabación siempre son difíciles, son emocionantes, pero a la vez gratificantes de haber hecho el trabajo con responsabilidad, con disciplina y siempre esperando que el resultado tenga un impacto positivo en la gente.

Juan Martín Jáuregui (Foto: Juan Bautizta @juanbautizta/ Look: Manuel Delgado @manueldelgado.moda/ Agencia: EmiRec @emirecmx/ PR: Yanko Bribiesca @yanko_bribiesca)

Naciste en Argentina, sin embargo, fue en México donde comenzaste tu carrera como actor. ¿Cómo se dio esa transición?

Yo empecé a estudiar actuación como a los 14 años y a los 18 me fui a estudiar teatro a Buenos Aires. Yo soy de una ciudad muy pequeña del interior que se llama Mar del Plata, entonces me fui a estudiar la carrera de arte dramático a Buenos Aires con un gran amigo de la infancia de mi ciudad natal, que también se fue a estudiar teatro. Casualmente, sus primos, después de estar 3 años en Buenos Aires, vinieron a México a probar suerte, pero de otra cosa, nada que ver, no eran actores, pero teníamos una comunicación muy fluida con ellos y nos decían que las cosas acá en México en nuestro rubro se daban muy bien, que había mucha producción, que sería bueno que probemos. Entonces terminamos el año de universidad y dijimos: ‘Vamos a probar tres meses’. La verdad es que lo tomamos más como unas vacaciones que como algo serio. Y el choque de realidades fue muy fuerte, la diferencia con Argentina era abismal, entonces las posibilidades estaban mucho más a la vista de lo que estaban allá. Entonces dijimos: ‘Vamos a probar suerte’. Y 27 años después aquí estoy (ríe).

Tus primeros pasos como actor los diste en 2003 en la telenovela de TV Azteca Enamórate, ¿qué sientes hoy al ver escenas de ese proyecto?

Me encanta, la verdad es que me da mucho gusto y me trae grandes recuerdos porque tengo grandes amistades que nacieron de ese momento. Es el primer proyecto, entonces uno siempre lo recuerda con mucho cariño. Y se me viene a la mente que era un actor más recién que estaba empezando, con muchas inconsciencias, como con cosas que uno no tenía ni la menor idea de que iban a venir. Creo que era un actor que no sabía lo que le esperaba. Pero cada vez que lo recuerdo la verdad es que sí me saca una sonrisa porque fue un proyecto que se hizo con mucho amor y hubo muy buena onda alrededor de las grabaciones.

Si ese Juan Martín de los inicios se encontrara con el actual, ¿se reconocería?

Definitivamente no creo que se reconociera tanto, yo creo que las personas vamos cambiando inexorablemente con el tiempo. Son 23 años de ese proyecto.

Si pudieras darle un consejo hoy a esa Juan Martín de los inicios, ¿qué le dirías?

Creo que el Juan Martín de hoy le diría: no quites el dedo del renglón, o sea, sé disciplinado, sé constante, sé responsable con lo que te toca hacer y nunca dejes de estudiar, de trabajar o de hacer lo que te gusta hacer, porque creo que es el regalo más bonito que uno puede tener en la vida.

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